Infidelidad.
By Insana.
Infidelidad es una palabra que se menciona fácil, empieza con “I” y termina con “d”, y hasta suena bonita. Empecé una discusión muy voluptuosa hace unos días, con una simple pregunta: “¿Crees que haya gente que realmente sea fiel?”, dicha pregunta desencadenó una serie de protestas, opiniones, discusiones y un sin fin de temas en los que se incluían las “etiquetas sociales” y el dilema de “lo que esta bien y lo que esta mal”.
Ser infiel, en términos claros, es cuando al sostener una relación sentimental con una persona, se mantiene otra relación, ya sea sentimental o sexual, con otra persona o varias, la mayoría de las veces en secreto, suscitándose lo que se conoce como “engaño”. Pero aquí es donde se vuelcan todas las discusiones, porque ¿Cuándo se es realmente infiel?
Para algunas personas la infidelidad es cuestión de carácter, de libertad mezclada con escrúpulos: “Un simple beso no es infidelidad”, dicen algunos, mientras que otros más comentan: “puedo coger con alguien mas, pero si no hay sentimientos implicados no es infidelidad”. ¿Es la infidelidad una cuestión de sentimientos o de hormonas?
Al formalizarse una relación sentimental de pareja, lo más común es que se establezcan tratos invisibles, no cuestionables, pero razonables para fundamentar el hecho de llamarse así mismos “pareja”. Estos tratos incluyen desde la comunicación, el respeto y la fidelidad. Las relaciones de pareja se cimientan (en la mayoría de las veces) en estas tres razones para “guiarse por el buen camino”. En el caso de la infidelidad, si esta se suscita, en el pensamiento popular se esta faltando al respeto a la pareja, rompiendo así una segunda cualidad base en una relación. ¿Entonces, se estará terminando informalmente con la relación? Sin embargo, hay otras relaciones que utilizan otros cimientos para echarse andar, relaciones muy abiertas en donde el trato es la libertad total con respecto a las decisiones tomadas sobre el cuerpo, permitiendo así que los individuos de la relación puedan establecer otras relaciones con terceras personas. Pero hasta este tipo de relaciones contienen candados para poder estipular que realmente son “pareja”, pues de lo contrario no tendría ningún caso. Candados como “puedes tener sexo con otras personas pero no besarlas”, “acuéstate con quien quieras pero que yo no me entere”, “cuando tengas relaciones con alguien mas no debe haber intercambios de números ni datos”. Aun estas relaciones pueden ser victimas de la infidelidad en el momento en el que uno de esos candados es destruido. Entonces, ¿la infidelidad es algo inevitable por el simple hecho de desear que exista la fidelidad?, ¿así como para el blanco esta el negro, para el agua el fuego y para el alfa el omega?
Entonces vuelvo una vez más a mi primera pregunta: ¿Crees que realmente haya gente que sea fiel?
La poca o mucha experiencia que su servidor ha podido recopilar, a través de sus años, observando y experimentando todo tipo de pensamientos sobre las relaciones sentimentales, me ha llevado a creer con justa razón que nadie, ni siquiera la relación mas perfecta del planeta, esta exenta de atravesar el marco de la infidelidad. Ciertamente, una infidelidad causa, ya sea en mayor o menor grado, alguna especie de estrago, desde una discusión, hasta el rompimiento total de una relación de años, pasando por los vaivenes psicológicos que abre el látigo del engaño. No solo para la persona a la que le han sido infiel, si no también para la persona que lo ha sido. En ambos casos (siempre dejando en claro que no todos reaccionan de la misma manera), quedan las marcas de una infidelidad.
Cuando una relación atraviesa por momentos turbios, es más frágil a que una de sus contrapartes caiga en la infidelidad, y es aquí cuando comienza a analizarse la misma con otros ojos, pues se comienza a pensar que la infidelidad en la situación era inevitable. Si un problema de pareja se convierte en una excusa para justificar la infidelidad, entonces, ¿Se podría considerar que la infidelidad es una reacción natural del humano ante ciertas situaciones?, ¿Es esto viable? Si una relación va mal, y se desea reafirmar, ¿tiene cabida la infidelidad? ¿No es mas fácil terminar la relación y dejarse llevar por el deseo de estar con otras personas?... no, no debe ser fácil. Pero entonces, ¿es más fácil ser infiel? Tal vez este sea el caso mas debatible sobre la infidelidad, porque cuando se es infiel en una relación en donde el meollo de la tormenta son los problemas de pareja, siempre habrá pros y contras, pero el error de esto es empezar a considerar que la infidelidad tenía lugar.
Ser infiel, en términos claros, es cuando al sostener una relación sentimental con una persona, se mantiene otra relación, ya sea sentimental o sexual, con otra persona o varias, la mayoría de las veces en secreto, suscitándose lo que se conoce como “engaño”. Pero aquí es donde se vuelcan todas las discusiones, porque ¿Cuándo se es realmente infiel?
Para algunas personas la infidelidad es cuestión de carácter, de libertad mezclada con escrúpulos: “Un simple beso no es infidelidad”, dicen algunos, mientras que otros más comentan: “puedo coger con alguien mas, pero si no hay sentimientos implicados no es infidelidad”. ¿Es la infidelidad una cuestión de sentimientos o de hormonas?
Al formalizarse una relación sentimental de pareja, lo más común es que se establezcan tratos invisibles, no cuestionables, pero razonables para fundamentar el hecho de llamarse así mismos “pareja”. Estos tratos incluyen desde la comunicación, el respeto y la fidelidad. Las relaciones de pareja se cimientan (en la mayoría de las veces) en estas tres razones para “guiarse por el buen camino”. En el caso de la infidelidad, si esta se suscita, en el pensamiento popular se esta faltando al respeto a la pareja, rompiendo así una segunda cualidad base en una relación. ¿Entonces, se estará terminando informalmente con la relación? Sin embargo, hay otras relaciones que utilizan otros cimientos para echarse andar, relaciones muy abiertas en donde el trato es la libertad total con respecto a las decisiones tomadas sobre el cuerpo, permitiendo así que los individuos de la relación puedan establecer otras relaciones con terceras personas. Pero hasta este tipo de relaciones contienen candados para poder estipular que realmente son “pareja”, pues de lo contrario no tendría ningún caso. Candados como “puedes tener sexo con otras personas pero no besarlas”, “acuéstate con quien quieras pero que yo no me entere”, “cuando tengas relaciones con alguien mas no debe haber intercambios de números ni datos”. Aun estas relaciones pueden ser victimas de la infidelidad en el momento en el que uno de esos candados es destruido. Entonces, ¿la infidelidad es algo inevitable por el simple hecho de desear que exista la fidelidad?, ¿así como para el blanco esta el negro, para el agua el fuego y para el alfa el omega?
Entonces vuelvo una vez más a mi primera pregunta: ¿Crees que realmente haya gente que sea fiel?
La poca o mucha experiencia que su servidor ha podido recopilar, a través de sus años, observando y experimentando todo tipo de pensamientos sobre las relaciones sentimentales, me ha llevado a creer con justa razón que nadie, ni siquiera la relación mas perfecta del planeta, esta exenta de atravesar el marco de la infidelidad. Ciertamente, una infidelidad causa, ya sea en mayor o menor grado, alguna especie de estrago, desde una discusión, hasta el rompimiento total de una relación de años, pasando por los vaivenes psicológicos que abre el látigo del engaño. No solo para la persona a la que le han sido infiel, si no también para la persona que lo ha sido. En ambos casos (siempre dejando en claro que no todos reaccionan de la misma manera), quedan las marcas de una infidelidad.
Cuando una relación atraviesa por momentos turbios, es más frágil a que una de sus contrapartes caiga en la infidelidad, y es aquí cuando comienza a analizarse la misma con otros ojos, pues se comienza a pensar que la infidelidad en la situación era inevitable. Si un problema de pareja se convierte en una excusa para justificar la infidelidad, entonces, ¿Se podría considerar que la infidelidad es una reacción natural del humano ante ciertas situaciones?, ¿Es esto viable? Si una relación va mal, y se desea reafirmar, ¿tiene cabida la infidelidad? ¿No es mas fácil terminar la relación y dejarse llevar por el deseo de estar con otras personas?... no, no debe ser fácil. Pero entonces, ¿es más fácil ser infiel? Tal vez este sea el caso mas debatible sobre la infidelidad, porque cuando se es infiel en una relación en donde el meollo de la tormenta son los problemas de pareja, siempre habrá pros y contras, pero el error de esto es empezar a considerar que la infidelidad tenía lugar.
Aseverar que la infidelidad es algo completamente malo se podría considerar de una mente cerrada, mas sin embargo, en el pensamiento común lo es. ¿Debería estipularse que lo es?, Al igual que cualquier otro tema, la infidelidad debe verse desde todos los ángulos, estudiarse en cada caso para entenderle, aunque esto se considere el inició de su aceptación. Si la infidelidad es algo que produce mal, debe existir algo que cure ese mal, como existe medicina para la mayoría de las enfermedades. El apoyo, la comunicación, el entendimiento y el raciocinio son claves a la hora de volverse un defensor de la fidelidad. Siendo así, atravesar por una infidelidad puede ser más soportable, incluso superable. Seguro hay personas que entienden de esto, personas que han seguido adelante después de una infidelidad, independientemente del lugar desde el que jugaron. Pero esto sigue sin responder a mi pregunta: ¿Crees que realmente haya gente que sea fiel?

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