viernes, 20 de febrero de 2009

Rapido y Graciosos (Sueños)

Rapido y Gracioso
By Insana.

Este fue uno de esos sueños rápidos que cambian de historia a cada momento. Primero estaba en mi casa cuando recibí una visita muy peculiar, de una persona que hacia mucho no veía: J.S.M. y al ser de mi pasado me quede impactado (ya sabes como son los sueños de realistas), y me ve súper alegre y me pregunta: ¿Cómo has estado?, y yo… Muy bien y tu¡ y me contesta: Estoy embarazado¡ y yo… ¿Enserio? Si, y me empezó a platicar un millar de cosas que ya no recuerdo y de pronto me dice que lo hizo con una vaca. Después de eso, cambiamos de escena y yo era una princesa guerrera que iba a atravesar un enorme desierto, pero había un atajo, por un pantano por el cual pendía un puente protegido por dos ogros (muy guapos no se porque) que estaban comiendo pastel de chocolate. Yo solo quería cruzar el puente porque era el camino mas rápido, pero ellos pensaron que yo quería quitarles pastel así que se pusieron agresivos, así pues, decidí utilizar mis atributos femeninos y los convencí a ambos de que solo quería cruzar el puente, y uno se enamoro de mi, y quería fundar una familia y toda la cosa, pero YO SOLO QUERIA CRUZAR EL PUENTE, pero termine enamorándome de el porque me trataba muy bien. Sin embargo, una noche, como vivíamos sobre un pantano, un dengue le picó a él y lo mató. Así pude cruzar el puente y… estaba en un avión junto a una mujer extraña que por “extraña” razón era muy intima amiga mía. Recuerdo que tenia la greña suelta y zapatos rotos (y cantaba con voz ronca). Ella iba sentada al lado de mi, y yo platica y platica con ella, y de pronto que el avión comienza a arrancar y yo me agarre del asiento porque tenia miedo y ella me dice: “Escucha wey, no mames…” y yo… “¿Qué?”… y ella: “Me eche un pedo”. Total que nos regañaron porque ella se hecho un “pedo” y nos mandaron a la parte trasera del avión, donde había dos personas malitas que iba a asaltar el avión y no se porque (quizá porque me cayeron bien) nos hicimos sus amigos y mi amiga la loca y yo decidimos ayudarlos… pero el avión o sea… despegaba y aterrizaba porque los pasajeros le hacían la parada, y yo pensaba (dentro del sueño) “Ha, ya entiendo, este avión es así como un camión, lo toma gente que solo va aquí dentro de Monterrey”… y o sea… ya mejor de lo pendejo que estaba el sueño decidí despertar.
···
Wake up: [Soñado en la fecha 19.Diciembre.08] Me senté a la orilla de la cama y quien me hubiera visto hubiera dado por hecho que estaba loco. Me reí de mis pínches sueños pendejos. Ni siquiera me detuve a explicarlos, solo son pendejos y se acabo.

lunes, 16 de febrero de 2009

Mantequilla de Maní (Garabateos)

Mantequilla de Maní
By Insana.

¿Qué es la vida si no hay algo para de verdad creértela?, como un juego, o una prueba, o simplemente una etapa de la locura… Un abrir y cerrar de ojos y un mirar hermoso de un paisaje iluminándose desde tu ventana. ¿De que nos sirve tenerla, si al final de las cuentas se acaba?, solo se trata de una linda ilusión… una ilusión que acabara cuando dejemos de soñarla. Muchos podemos alimentarnos de sueños, pero seguir siendo anoréxicos porque no comemos nada de metas. Siempre seriamos patéticos. Siempre seriamos humanos. Habría que creer en las palabras que vienen en el diccionario, (si, ese gran libro que parece haber sido pensado por una persona que no pensaba realmente en nada), hay que tenerlo siempre cerca, y abrirlo siempre en la palabra “fe”… Aunque la “fe” sea, en la mejor de las descripciones, el recurso mas utilizado por los desesperados. Aunque la fe sea irónica, porque una vez que se estrena, se comienza a utilizar para todas las cosas, como si se tratara de sal, o de un aderezo. “Fe para todos los gustos”… para embarrarla en todas partes. Una especie de mantequilla de maní. Como una medicina, un jarabe de mamá. ¿Y quienes no nos la tragamos? Nos gusta acompañarla con vino, o a veces hasta con leche de soya. Nos gusta tener fe en todas las cosas, aunque sea “nomás de mentiritas”. Cosas, claro, lógicas. Cosas como el amor, o la desesperanza, o incluso, el miedo. Tener fe que son tan humanas como Dios y todas esas otras mentiras acolchonadas. Tener fe en mí, en ti, en aquella o aquel, en mi gato o incluso en la luna. Total, si la fe es tan buena como dicen, ¿Por qué te la voy a negar?... tengo fe, porque me gusta tenerla, no porque necesite tenerla, no porque me piden que la tenga, o porque se ve bonita con cierto pantalón o tal camisa. Tengo fe porque yo se que no la tengo, y tengo fe en que nunca la tendré.