miércoles, 10 de diciembre de 2008

Tu fiel asesino (Garabateos)

Tu fiel Asesino
By Insana.

Las amistades largas se tienen que formar desde un punto respectivo en el cual convivan dos personas al mismo tiempo. Una perspectiva que si no es igual, por lo menos es similar. La misma música, la misma luna, la misma risa, el mismo carisma. No se puede empezar una amistad a raíz de nada, porque una amistad si no resume la siguiente palabra, por lo menos es gran parte de ella: todo. El amor, en su esencia mas clara, se convierte en el sustento de una buena y fructífera amistad. Cuando ambas personas saben manobrar con ella, los resultados pueden llegar a ser el motivo del cambio de vida de alguien. Mirar sus ojos, tocar su mano, sentir toda su esencia rodeándote en las adversidades, gritando a tu lado, mientras sostiene la espada y el escudo, codo a codo, para llorar al mismo tiempo, y caer en el mismo poso, para levantarse enlodados bajo el mismo sol, y para seguir el mismo camino. No se puede comparar nada en el mundo con el valor que posee un sentimiento tal cual. Aunque… hay excepciones. Donde ambos jugadores siguen una partida diferente. No hay ganadores, ni perdedores, porque nadie quiere seguir moviendo las piezas. Si uno se equivoca, el otro no hace nada por remendar el error del otro, ni el otro trata de pedir ayuda. Y se callan. Se vuelven sombras del pasado. En la distancia. En el tiempo. En el olvido. Y le permites ser tu fiel asesino. Siempre apuñalándote sin siquiera darse cuenta, porque nunca se lo recuerdas, ni se lo evitas. Pero un día decides marchar, y tu fiel asesino te pregunta el porque, y no explicas mas, porque realmente no existe mas. Y el asesino te deja partir con la vaga idea de que quieres vivir mas, conocer mas, mirar mas, aprender mas, y sentir mas… pero es mentira. Es mentira porque todo lo que el asesino escucha de ti son solo palabras en boca de otras personas. Y aunque ha aprendido a las malas que dejar partir a las personas no siempre es la mejor opción, lo hace. Decir: ya no te amo¡, es muy difícil para el lastimado. Porque así es más efectivo el daño causado. El silencio es venganza. Aunque el asesino nunca haya soltado el puñal, tu daga es más filosa. Porque así, si un día quieres volver, no podría rechazarte, porque nunca dijiste nada que lastimara a alguien. Siempre fuiste el lastimado. Y siempre tendrás razón.


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