By Insana.
Solo recuerdo que era un día muy caluroso. Se había sobrevenido a Monterrey una de esas olas asesinas que sofocaban a los humanos como bombones en una parrilla. Ni siquiera poniéndote frente a la nevera el calor se esfumaba.
Estaba tirado sobre la cama. Las sabanas se me pegaban al cuerpo por lo empapado que estaba con el calor. Solo tenía un pequeño abanico que me arrojaba aire caliente a la cara. Al mirar por la ventana me imaginaba a los niños de la banqueta retorciéndose del dolor por las quemaduras que les infligía el sol. Pero eran solo espejismos como de desierto, porque en la calle no había ni se escuchaba a nadie.
Todavía no eran muy famosos los aires acondicionados. En la cuadra nadie había escuchado hablar de ellos. Yo tenía doce años entonces. No recuerdo exactamente porque, y ahora que lo pienso, solo siento que ese era el momento en que tenía que pasar… en ese momento decidí encender la radio, y apenas llevaba un segundo encendido y tan agobiado como me sentía por mi vida, comenzó una canción… “Hoy voy a empezar… hoy es el comienzo del final…”, y fue ahí cuando quede prendido de esa voz. Fue amor a primer oído. Escuché la canción con una atención que nunca había empleado en mi vida. Era una canción hermosa, una voz hermosa, una letra hermosa… Lady Blue?, ¿quien era ella?, era mi soledad, mis agobios, mis tristezas, mis problemas, esa era Lady Blue, y como cantaba él, sin ella el espacio era un lugar tan grande, tan vacío. “No volverás a ver la mirada triste del chico que observaba el infinito”… “Desde hoy no temas nada, no hace falta ya, todo se fue con el huracán…”.

Mi encuentro con Bunbury fue más que el producto de una buena mercadotecnia, de sus complejas excentricidades para hacer música. Más allá de eso, el destino me lo presentó en el momento adecuado, cuando yo necesitaba tanto de alguien grande en quien creer realmente. A quien amar. Y Bunbury era ese hombre. Ese humano, ese ser. Perfectamente imperfecto, idealmente ideal, el chico rockero del que te enamoras en la secundaria y te mojas los pantalones cuando lo ves caminar en el pasillo. Siendo hombre, pude sentir esta inmensa admiración por otro hombre.
Poco a poco fui escuchando más de su música. Cada vez que escuchaba una canción, me tardaba semanas en decidir escuchar otra de él. Pues quería que cada canción se quedara en mis labios como lo hace el vino, que se paseara por mi cuerpo impregnándolo de esa calidez. Me enamore progresivamente, hasta darme cuenta que era mi cantante, hombre y ser favorito sobre la tierra.
Sus canciones no solo narraban mi vida, sino que me explicaban como vivirla. Era un retrato, una especie de libro que te entendía, que fue escrito para mis oídos.
Ahora, después de mucho tiempo. A distancia de dos meses y medio, aproximadamente (Hellville de Tour, 20 Marzo, Arena Monterrey). Los nervios de una colegiala me entumen los músculos, me sudan las manos, la frente, las axilas. Me tiemblan las piernas de solo imaginarlo. Por fin, después de tanto tiempo podré conocer a ese hombre, a Enrique Bunbury. Podré escucharlo. Podré incluso tocarlo. Podré mirarlo a los ojos, y darme cuenta de una realidad: realmente es real.
Estaba tirado sobre la cama. Las sabanas se me pegaban al cuerpo por lo empapado que estaba con el calor. Solo tenía un pequeño abanico que me arrojaba aire caliente a la cara. Al mirar por la ventana me imaginaba a los niños de la banqueta retorciéndose del dolor por las quemaduras que les infligía el sol. Pero eran solo espejismos como de desierto, porque en la calle no había ni se escuchaba a nadie.
Todavía no eran muy famosos los aires acondicionados. En la cuadra nadie había escuchado hablar de ellos. Yo tenía doce años entonces. No recuerdo exactamente porque, y ahora que lo pienso, solo siento que ese era el momento en que tenía que pasar… en ese momento decidí encender la radio, y apenas llevaba un segundo encendido y tan agobiado como me sentía por mi vida, comenzó una canción… “Hoy voy a empezar… hoy es el comienzo del final…”, y fue ahí cuando quede prendido de esa voz. Fue amor a primer oído. Escuché la canción con una atención que nunca había empleado en mi vida. Era una canción hermosa, una voz hermosa, una letra hermosa… Lady Blue?, ¿quien era ella?, era mi soledad, mis agobios, mis tristezas, mis problemas, esa era Lady Blue, y como cantaba él, sin ella el espacio era un lugar tan grande, tan vacío. “No volverás a ver la mirada triste del chico que observaba el infinito”… “Desde hoy no temas nada, no hace falta ya, todo se fue con el huracán…”.

Mi encuentro con Bunbury fue más que el producto de una buena mercadotecnia, de sus complejas excentricidades para hacer música. Más allá de eso, el destino me lo presentó en el momento adecuado, cuando yo necesitaba tanto de alguien grande en quien creer realmente. A quien amar. Y Bunbury era ese hombre. Ese humano, ese ser. Perfectamente imperfecto, idealmente ideal, el chico rockero del que te enamoras en la secundaria y te mojas los pantalones cuando lo ves caminar en el pasillo. Siendo hombre, pude sentir esta inmensa admiración por otro hombre.
Poco a poco fui escuchando más de su música. Cada vez que escuchaba una canción, me tardaba semanas en decidir escuchar otra de él. Pues quería que cada canción se quedara en mis labios como lo hace el vino, que se paseara por mi cuerpo impregnándolo de esa calidez. Me enamore progresivamente, hasta darme cuenta que era mi cantante, hombre y ser favorito sobre la tierra.
Sus canciones no solo narraban mi vida, sino que me explicaban como vivirla. Era un retrato, una especie de libro que te entendía, que fue escrito para mis oídos.
Ahora, después de mucho tiempo. A distancia de dos meses y medio, aproximadamente (Hellville de Tour, 20 Marzo, Arena Monterrey). Los nervios de una colegiala me entumen los músculos, me sudan las manos, la frente, las axilas. Me tiemblan las piernas de solo imaginarlo. Por fin, después de tanto tiempo podré conocer a ese hombre, a Enrique Bunbury. Podré escucharlo. Podré incluso tocarlo. Podré mirarlo a los ojos, y darme cuenta de una realidad: realmente es real.
Top ten de Bunbury´s Songs:
1- “Sácame de aquí”
Frase: “Escribiremos nuevas reglas… esta es la primera de ellas: esta prohibido prohibir”
2- “Lady Blue”
Frase: “No volverás a ver la mirada triste, del chico que observaba el infinito”
3- “El Rescate”
Frase: “No hay en este mundo, aunque parezca absurdo, ni en planetas por descubrir, lo que aquí te pido”
4- “La Chica triste que te hacia reír”
Frase: “Si no te gustara tanto meterte en líos, si escogieras un camino asfaltado alguna vez”
5- “Viento a favor”
Frase: “Si ya no puede ir peor, has un ultimo esfuerzo, espera que sople el viento a favor”
6- “El Club de los Imposibles”
Frase: “Si quieres cometer un par de errores nuevos…”
7- “Apuesta por el Rock and Roll”
Frase: “No se si nací para correr, pero quizás si que nací para apostar”
8- “Te esperare”
Frase: “Siempre me levanto con la duda de que pie pondré en el suelo, la izquierda o la derecha no están hechas para mi”
9- “Voces de tango”
Frase: “Y empezar a llorar, y volver a llorar, todo otra vez… por ti”
10-“El Rumbo de tus sueños”
Frase: “Jamás te recuerdo, porque nunca te olvido. Tu cuerpo fue la guarida favorita, del mi cuerpo”
Wikipedia:
http://es.wikipedia.org/wiki/Bunbury
La Higuera:
http://www.lahiguera.net/musicalia/artistas/bunbury/biografia.php
Sitio oficial:
http://www.enriquebunbury.com/
Frase: “Escribiremos nuevas reglas… esta es la primera de ellas: esta prohibido prohibir”
2- “Lady Blue”
Frase: “No volverás a ver la mirada triste, del chico que observaba el infinito”
3- “El Rescate”
Frase: “No hay en este mundo, aunque parezca absurdo, ni en planetas por descubrir, lo que aquí te pido”
4- “La Chica triste que te hacia reír”
Frase: “Si no te gustara tanto meterte en líos, si escogieras un camino asfaltado alguna vez”
5- “Viento a favor”
Frase: “Si ya no puede ir peor, has un ultimo esfuerzo, espera que sople el viento a favor”
6- “El Club de los Imposibles”
Frase: “Si quieres cometer un par de errores nuevos…”
7- “Apuesta por el Rock and Roll”
Frase: “No se si nací para correr, pero quizás si que nací para apostar”
8- “Te esperare”
Frase: “Siempre me levanto con la duda de que pie pondré en el suelo, la izquierda o la derecha no están hechas para mi”
9- “Voces de tango”
Frase: “Y empezar a llorar, y volver a llorar, todo otra vez… por ti”
10-“El Rumbo de tus sueños”
Frase: “Jamás te recuerdo, porque nunca te olvido. Tu cuerpo fue la guarida favorita, del mi cuerpo”
Para leer algunas biografías sobre Enrique Bunbury:
Wikipedia:
http://es.wikipedia.org/wiki/Bunbury
La Higuera:
http://www.lahiguera.net/musicalia/artistas/bunbury/biografia.php
Sitio oficial:
http://www.enriquebunbury.com/

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